
Ecuador by Toño
As we stepped out of the airport we were met with the wonderful sound of drums. A group of young people were passionately beating their drums just for us! One of the girls there came up to me afterwards with a huge grin and told me that happiness in Ecuador lies in the warmth of the people. I believe her!
“Cuándo vayan a Quito va a gustarles la ciudad” nos dijo uno de nuestros anfitriones de Bogotá. Así fue: unas treinta y pico de horas después nos encontrábamos aterrizando en la ciudad de Quito y empezábamos a disfrutar de lo que sería nuestra estancia en el país. Una banda de adolescentes nos recibió a la salida del aeropuerto y diversas personas se nos acercaron. Se acercaron a ver qué pasaba, a compartir con nosotros aunque fuéramos completos desconocidos. Los jóvenes tocaban percusiones que se metían en la sangre y querían seguir tocando para nosotros. Después conocimos mucha gente: gente que nos compartió la cultura y la comida ecuatoriana. Gente que se abrió de corazón con nosotros y nos recordó de la relación de la familia y de la felicidad. Gente que nos enseñó que, aunque no seamos familia, estamos unidos. Y eso es motivo suficiente para estar felices.
Nous avons fait un tour dans la jungle sous une pluie tropicale et sommes tombés sur cette magnifique cascade. En blaguant nous avons proposé au guide d'aller nager. Celui-ci très sérieusement a commencé a enlever ses chaussures. Aventuriers dans l'âme nous l'avons suivis. Nous avons même grimpé des rochers pour sauter au miliei de la cascade! Quel bonheur intense!
What an amazing day! We went hiking through the rain forest in Ecuador while it was raining. I felt like a kid again, running, jumping and discovering new things. Then we came to a dead end that ended in a waterfall. I joked to the guide that we should go for a swim and the dude started taking off his clothes! I couldn't back out after that and thus began pure awesomeness in the rainy rain forest waterfall. Ha!





