Son mis últimos días en México. Es curioso lo rápido que ha pasado todo esto. Parece cómo si fuera apenas ayer cuándo me enteré del proyecto. Cómo si apenas ayer hubiera estado preparando mi maleta para la semana de entrevistas. Han sido muchas experiencias, muchas emociones y mucho aprendizaje en muy poco tiempo y, sin embargo, esto apenas comienza.
Ahora estoy en mi casa. Escucho algunos de los sonidos que me son familiares: escucho a mi madre que está en la cocina preparando papas fritas porque vamos a comer antes de salir a comprar algunas cosas que necesito para el viaje; escucho las patitas de mi perro mientras entra y sale de todas las recámaras; el sonido de la lavadora; las campanas de viento que cuelgan de algunos de los marcos de las puertas y que ahora se mueven al compás del viento decembrino.
Durante un año estaré lejos de todo esto que conozco pero, al mismo tiempo, sé que lo tendré muy cerca. Sé que sin importar la distancia o el tiempo transcurridos esas cosas ahí seguirán. Será cuestión de que me acuerde de ellas para poder, de nueva cuenta, experimentar la calidez que me hacen sentir siempre. Seguirán, a pesar de la distancia física y geográfica, en mi mente y en mi corazón.
Una experiencia de vida increíble se ha presentado para Kelly, Tony y yo: estamos a punto de presenciar con nuestros propios ojos un vasto mundo. Tendremos la fortuna de viajar por los más diversos lugares (pensar en 206 países es increíble) pero, sobre todo, seremos lo suficientemente afortunados de conocer muy diversas culturas y a muchísimos seres humanos. El simple hecho de pensar que dentro de poco estaremos en Madrid y un par de semanas después estaremos en Vancouver, para meses después estar en Vanuatu (nunca pensé que iba a ir a Vanuatu; para mí sólo era la referencia de un programa de televisión) y así darle la vuelta al mundo -206 países en 365 días- es increíble. Es difícil imaginarse toda esa travesía.
Pero lo bueno de todo esto es que podremos compartir la experiencia con todos ustedes. Todo esto se trata de compartir. De nosotros compartir nuestros descubrimientos del día a día, de todas aquellas cosas que ustedes nos enseñarán mientras nos encontremos en sus países, de todas aquellas cosas que ustedes compartan con nosotros a través de las redes sociales, de todas aquellas sonrisas que compartiremos a lo largo de este año.
Estoy a punto de terminar este post. Mi perro está a mi lado viéndome fijamente. Sé que extrañaré muchísimo todo lo que dejaré durante este año. Pero sé que este viaje va a cambiarme profundamente y después podré reencontrarme con todo de lo que ahora me despido en una nueva etapa de mi vida. Y no podría sentirme más agradecido con esta oportunidad que la vida nos ha dado.
Esta aventura apenas comienza. Síganos durante este año 2010. Compartiremos un mundo ilimitado de posibilidades.


The comments to this entry are closed.